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Lima, Perú. Julio 2007

Declaran que las líneas de Nazca están amenazadas

 

 El periódico El Comercio de Lima informó que las Líneas de Nazca, uno de los más importantes sitios arqueológicos del Perú, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1990, se ven seriamente amenazadas por las operaciones mineras de tres establecimientos artesanales de procesamiento de oro que se han instalado en las zonas de Nazca y de Palpa, y utilizan la superficie de este patrimonio peruano para el transporte de sus camiones.
Asimismo, el prestigioso diario limeño, junto con el director regional del Instituto Nacional de Cultura (INC) de Ica, Alfredo González, manifestaron que en las inmediaciones de estos establecimientos han detectado restos de minerales y desechos que caerían de los vehículos, contaminando peligrosamente la zona, y que en razón de ello, se está evaluando la presentación de una denuncia penal contra los propietarios de las plantas, a los fines de que cesen las operaciones mineras en la zona.
Pero esta no sería la única amenaza contra las Líneas de Nazca, ya que el coordinador del INC Nazca, el arqueólogo peruano Mario Olaechea, denunció que otra planta, la Russian Tecnology, se encuentra operando en la misma zona desde hace dos años y que su estructura principal se encuentra a pocos metros de algunas de las líneas, y también dejan desperdicios industriales que por acción del viento llegan a la zona de las pampas donde están los dibujos.
Las Líneas de Nazca forman un conjunto arqueológico monumental que sólo puede verse en forma comprensible desde el cielo, y está compuesto por un conjunto de figuras grabadas en la superficie de las pampas de Jumana, a unos 450 kilómetros al sur de Lima, aunque también existen otras similares en las cercanías de Palpa. Fueron descubiertas a fines de la década del treinta por el investigador estadounidense Paul Kosok. Muchos otros científicos se ocuparon de ellas posteriormente, pero fue la arqueóloga alemana María Reiche, quien más se dedicó a salvarlas del olvido y la desidia, logrando que el Estado peruano las protegiera, y que hoy en día sean objeto de atención mundial.
Aunque en la actualidad se desconoce su origen exacto, su propósito, y la forma en que fueron trazadas, el mundo científico estima mayoritariamente que la cultura llamada Nazca, las construyó entre el 300 a.C. y el 500 de nuestra era, y que fueron hechas con fines religiosos y prácticos, relacionados con la astronomía, la agricultura y el agua. Muchos estiman que se trata de un calendario astronómico, el más grande del mundo.