Roma, Italia. Diciembre 2006 El Vaticano confirmó el hallazgo de la tumba de San Pablo  El arqueólogo italiano Giorgio Filippi informó que habría encontrado en un túnel de la basílica romana llamada San Pablo Eextramuros, el sarcófago de quien fuera en vida Pablo de Tarso, quien posteriormente se convertiría en San Pablo, el incansable viajero que recorrió el mundo antiguo difundiendo la palabra de Jaesucristo, y sindicado como la segunda persona más importante del cristianismo. Justamente a raíz de su labor moriría ejecutado en Roma cuando el imperio se encontraba bajo el yugo del demente Nerón, quien ordenó las más terribles persecuciones a los cristianos que se habían visto hasta entonces en el imperio.
Pablo estuvo prisionero en Roma en dos oportunidades, hasta que fue decapitado durante las persecuciones de Nerón del año 67, y sepultado a los márgenes de la vía Ostiense.
Supuestamente siempre se había sabido que su tumba estaría en el lugar donde se encontró, ya que desde el momento de su sepultura se erigió la primera basílica, y posteriormente se construyeron sucesivas basílicas que fueron sepultando cada vez más el sarcófago original. Las excavaciones para dar con la tumba del apóstol habían comenzado en 2002, por iniciativa del entonces Papa Juan Pablo II, pero los arqueólogos del Vaticano recién pudieron desenterrarla luego de cuatro años de intensas tareas excavando en un pequeño tunel de un metro de altura y medio metro de ancho.
Dijo Filipi: «Lo que hemos descubierto es un sarcófago o un contenedor de reliquias, que se corresponde con el del Apóstol Pablo del año 390 en la basílica de Teodosio, construida sobre la edificada por Constantino en el año 320», y agregó que no existe la más mínima duda de que el sarcófago encontrado pertenece a San Pablo. El sarcófago tiene la inscripción «PAULO APOSTOLO MART», Pablo, apóstol y mártir», aunque, en realidad, faltan las tres últimas letras de la palabra «MARTYRI» debido a la rotura de la losa.
En la placa de mármol, formada por cuatro piezas irregulares de 2,12 metros por 1,27 hay unas perforaciones, una redonda y otras dos cuadradas. La perforación redonda servía para hacer llegar un pequeño incensario, una vez al año, en el día de la fiesta del santo, hasta el sarcófago. Las otras dos perforaciones permitían pasar sobre el sarcófago diversos objetos que se convertían en reliquias por considerarse que habían tomado contacto con el santo
Filippi no ha intentado abrir el sarcófago ya que su trabajo se limitaba a localizarlo, aunque, tras el hallazgo, el Vaticano estudian la posibilidad de abrir la tumba para analizar su contenido, paro la última decisión al respecto la tomará el Papa, según manifestó el arqueólogo.
Esta importante basílica, la segunda mayor de Roma, luego de la basílica de San Pedro, ha sido escenario de incontables hechos históricos que la fueron modificando . Sobre la original tumba del mártir se edificó en primera instancia un pequeño monumento, el llamado Trofeo de Gayo, hasta que el emperador Constantino ordenó la construcción de una basílica sobre la tumba, en el año 320. Posteriormente sufrió grandes modificaciones y el emperador romano Teodosio amplió el proyecto, convirtiéndolo en un templo de cinco naves y un claustro a modo de atrio. Sus dimensiones superaron durante un tiempo a aquella basílica que había sido construida sobre la tumba de Pedro, hasta que en el año 1506 se decidió su renovación y se proyectó una gran reforma de la que participaron genios del arte como Bernini y Miguel Angel. En el siglo V, el Papa León Magno hizo elevar el pavimento. 739, la basílica fue saqueada por los longobardos y en el año 847 por los sarracenos. En 1348 la basílica fue destruida por un terremoto y en 1823 por un incendio, lo que provocó nuevas remodelaciones que fueron sepultando y olvidando más y más la tumba que acaba de ser encontrada nuevamente, luego de siglos de encontrarse perdida.
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