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Diccionario Mitológico      

I

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  ÍCARO - IFIGENIA - ILÍADA -

 

ÍCARO :. Hijo del eximio artista ateniense Dédalo, quien.el rey Minos, encargó la construcción del laberinto donde se recluyó al Minotauro. El rey de Creta hizo encerrar en el laberinto al propio Dédalo junto con su hijo Ícaro. Dédalo ideó la forma de escapar del encierro en el laberinto: con plumas y cera fabricó unas alas para que su hijo pudiera huir volando. Así, el artista puso las alas a su hijo Ícaro y le aconsejó que volara bajo, ya que si se elevaba demasiado se acercaría al sol, y el calor derretiría la cera y lo haría caer al vacío. Además, le remarcó que no debería volar demasiado bajo, porque si se acercaba demasiado al mar, su humedad haría más pesadas las alas, debilitaría sus fuerzas, y también caería. El impetuoso joven no dio importancia a los consejos de su sabio padre, y comenzó a volar de un lado a otro, sin importarle la altura que alcanzaba, sus alas se aflojaron por el calor del sol, y su cuerpo cayó al mar, lo que le provocó la muerte. Ícaro murió así víctima de las alas, por apartarse de los prudentes consejos paternos. De esta forma, Ícaro, al igual que Faetón, se convirtió en un símbolo del hijo presuntuoso y desobediente, castigado por sus faltas.

En la actualidad, Ícaro es el símbolo de la aviación.

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IFIGENIA : Era la hija primogénita de Agamenón, rey de Micenas, y de Clitemnestra. Su padre fue quien se encargó de formar la poderosa flota de naves griegas que finalmente partieron hacia Troya para vengar el rapto de Helena, esposa de Menelao, su hermano. Sucedió que, como no había brisa, se decidió que la armada griega no debería zarpar hasta que mejoraran las condiciones. Cuando decidieron partir, cualquier esfuerzo se hizo estéril; durante meses, los remeros se esforzaron en vano por lograr que las naves partieran. Ante la insostenible situación, se consultó al adivino Calcas, quien afirmó que debería realizarse el sacrificio de Ifigenia para calmar la ira de la diosa Artemis, que no permitía a la flota partir por que odiaba a Agamenón por haber cazado una cierva consagrada. Agamenón se resistió en un principio al sacrificio de su propia hija, pero, cegado por su ambición de gloria, poder y venganza, lo aceptó y convenció a la joven de la necesidad de entregarse mansamente a la muerte. La inocente Ifigenia fue enviada al bosque de Artemis, donde se le colocó la corona del sacrificio. Luego de que el hacha del verdugo cayó, antes de que su cabeza rodara, el cuerpo de la niña desapareció. Había sucedido que la diosa se enterneció ante la inocente mansedumbre con que Ifigenia se entregó al sacrificio, y la trasformó en una blanca nube, dejando luego en su lugar a una bella cierva. Cuando Calcas anunció que el sacrificio se había llevado a cabo, los vientos favorables alcanzaron los velámenes de las naves de Agamenón, y finalmente pudieron zarpar y poner su proa rumbo a Troya.

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ILÍADA : Es el poema de Homero donde se relata la guerra de Troya. Junto con la Odisea , del mismo autor, son las únicas obras de la época que relatan las glorias de hombres mortales y dioses mitológicos, que ha llegado a nuestros días. Ambas obras son consideradas como cumbres de la literatura universal. Los poemas fueron difundidos por tradición oral y transmitidos de pueblo en pueblo por los llamados rapsodas . En el año 560 a. C. Pisístrato, el tirano de Atenas, ordenó recoger todos los relatos para compaginar las obras. Mucho tiempo después, los gramáticos y sabios de Alejandría ordenaron las recopilaciones y las dividieron en capítulos. El nombre de Ilíada deriva de Ilión o Troya. Se trata de un relato sobre la guerra de Troya, centrado en la cólera de Aquiles, héroe invencible de Grecia. La trama comienza cuando Paris, hijo de Príamo, rey de Troya, es enviado por Afrodita, la diosa del amor, a Esparta, donde conoce a Helena, esposa de Menelao, se enamora de ella y la rapta para llevársela a su ciudad. Con el fin de vengar la afrenta, su hermano Agamenón, rey de Micenas, reúne una impresionante flota de 1.100 naves con cerca de 100.000 hombres que parten con dirección al Asia Menor, para destruir a la ciudad de Troya y rescatar a Helena. El sitio a la ciudad se prolonga durante diez años. Cierto día, Agamenón se apropió de una esclava que pertenecía a Aquiles, y su furia lo puso en disputa con el rey de Esparta, por lo cual decidió no combatir con los griegos durante el sitio, hasta que el héroe troyano Héctor mata a su entrañable amigo Patroclo. El invencible héroe griego jura venganza, desafía a Héctor y lo mata en combate, episodio que pone fin al poema épico. En la obra, Homero se ocupa de describir la vida de los helenos, a quienes llama aqueos, en todos sus aspectos, por lo cual se alternan situaciones de asuntos domésticos con aspectos de orden estrictamente militar, y todo ello completamente imbuido del accionar de los dioses del Olimpo, quienes permanentemente participan de los sucesos y las decisiones que toman los personajes.

Los modernos historiadores acreditan que los poemas homéricos datarían del siglo VIII o IX a. C. Durante la época clásica estos poemas se convirtieron en texto indiscutible en las escuelas y se dice que había eruditos que llegaban a recitar de memoria los trece mil versos de la Ilíada . Se instituyeron centros especialmente dedicados para enseñar y comentar a Homero, de los cuales el más famoso fue el de la isla de Chíos, donde un grupo de poetas auotodenominados “Los homéridas”, afirmaban descender de la tradición del propio autor. Se dice que Sócrates murió recitando uno de sus versos y que Alejandro Magno, sabía de memoria todos los poemas homéricos y que todas las noches colocaba un ejemplar de la Ilíada debajo de su lecho.